lunes, 27 de mayo de 2013

Planificación de Escenarios: No Te Encierres En Un Callejón Sin Salida.

No crees tu propio callejón sin salida.
Comentando con algunos compañeros acerca del artículo que publiqué en este blog hace un par de semanas, “Cuando La Publicidad Le Hace Daño A Tu Negocio”, me di cuenta que había un tema de fondo que valía bien la pena mencionar y sobre el cual quiero compartir contigo hoy: la necesidad de pensar acerca de las situaciones más críticas por las que podría pasar tu empresa y las acciones que harías en cada situación.

La importancia de prepararse para lo inesperado.

Entre los comentarios que me hicieron acerca del artículo en cuestión, hubo dos que me llamaron poderosamente la anticipación: uno se refería al hecho de que muchos empresarios estaban haciendo un gran esfuerzo para capear la tormenta y mantener los puestos de trabajo de sus empleados, y otro se refería al hecho de que en situaciones de emergencia, muchas veces se toman decisiones desesperadas.

Si lo pensamos un poco, las emergencias no ocurren de un día para otro, por lo menos en la gestión de tu negocio. Las emergencias suelen dar señales, indicios, y suelen ocurrir luego de una secuencia de hechos, no súbitamente.

Que tu negocio esté preparado para todos los escenarios posibles es simplemente un ejercicio de imaginación y de planificación, dándote la oportunidad de tener en tus manos las posibles respuestas que darías a situaciones inesperadas.

Hace algún tiempo ya, durante una sesión de entrenamiento que estaba recibiendo en Venezuela, el instructor me comentó que “los mejores gerentes se preparaban para enfrentar las peores situaciones.”

No pude aguantar mi curiosidad y pregunté “¿Por qué?”, a lo que el instructor me comentó: “Si solamente planificas para las mejores situaciones, o te dejas llevar por la bonanza de los buenos tiempos, cualquier situación inesperada te tomará completamente por sorpresa. En cambio, si planificas para las peores situaciones, entonces el factor sorpresa desaparece y tendrás la confianza de saber que existe un plan de acción para cada situación posible.”

A mi se me pareció mucho a cuando tú compras una póliza de seguro de vida: Realmente no la compras para hacer uso de ella, sino para estar preparado en caso de que algo inesperado ocurra. ¿O no?

Escuchando lo que ocurre con tus clientes, tus competidores y el mercado en general.

  • ¿Qué puedo hacer si mis clientes comienzan a darse de baja del servicio sin razón aparente?
  • ¿Qué puedo hacer si las ventas disminuyen un 30% durante dos meses consecutivos?
  • ¿Qué puedo hacer si la competencia lanza un producto nuevo, a un precio más bajo que el de mi producto?
  • ¿Qué puedo hacer si el gobierno aumenta el IVA hasta un 25%?
  • ¿Cuándo debo decidir cerrar mi negocio nuevo si no termina de arrancar?

Un ejercicio de este tipo abre tu mente a un mundo de alternativas, de acciones posibles en caso de que te vieras en el medio de una situación específica, que se ha desarrollado de manera súbita e inesperada. No se trata de un ejercicio de negativismo ni nada por el estilo.

Al contrario, se trata de pensar siempre que “todo es posible y cualquier cosa puede ocurrir”. Si conoces las leyes de Murphy, recuerda que “si algo puede salir mal, saldrá mal”.

Pero volviendo al tema, y aunque probablemente ninguna de estas situaciones ocurra en realidad o sea muy poco probable, ya tu habrás hecho un análisis de cuál será el camino que vas a seguir, por muy sencillo que este análisis sea, y te encontrarás mejor preparado que muchos otros que simplemente se dejan llevar por la corriente.

De allí la importancia siempre de escuchar, o más apropiadamente dicho, “monitorizar” todo lo que ocurre alrededor de tu negocio: clientes, competidores y mercado en general.

Construye opciones. No te encierres en un callejón sin salida.

Ten reuniones regularmente con tus socios o con aquellos empleados que ocupan puestos de supervisión, y haz con ellos una tormenta de ideas en la cual se planteen las distintas situaciones inesperadas a las cuales se podría enfrentar tu empresa, y desarrolla los posibles planes de acción que pondrías en marcha.

Es un ejercicio de planificación sumamente interesante que te ayudará a manejar tu negocio con mucha más confianza y eficiencia. Y aunque algo inesperado siempre puede ocurrir, lo importante es tratar de evitar que te encuentre con las manos vacías y sin ideas.

Ten en cuenta siempre que, como decía mi instructor: “Los mejores gerentes son aquellos que se preparan para las peores situaciones.”

¿Te parece una buena idea?

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