lunes, 28 de enero de 2013

Popularidad e Influencia en Redes Sociales: ¿Conoces La Diferencia?

Popularidad e Influencia.
Si estás desarrollando tu presencia en redes sociales, tanto para tu negocio como para tí como profesional, es importante conocer la diferencia entre influencia y popularidad, dos términos que suelen interpretarse de manera equivocada.

Como siempre, comenzamos por definir los dos términos:

Popularidad: Ser gustado, admirado, o disfrutado por mucha gente o, al menos, por un grupo de gente en particular.
Influencia: Personas que tienen la capacidad de influir positivamente, o negativamente, en un tema particular. Según el RAE, Persona con poder o autoridad con cuya intervención se puede obtener una ventaja, favor o beneficio.

Partiendo de aquí, la diferencia está clara: “Una persona popular es una persona querida, admirada, gustada por muchos. Una persona influyente es una persona que puede generar un cambio, que goza de la confianza del grupo que la rodea, sea grande o pequeño.”

Y fíjate que son dos conceptos que están tan poco relacionados, que la persona que tu menos esperes puede resultar sumamente influyente en un tema específico y ayudarte a tomar ciertas decisiones.

A mi me ocurrió personalmente: Tenía dudas acerca de si comprar o no unos accesorios para mi bicicleta y conversando con un amigo mío, que goza de toda mi confianza, le comenté de mi inquietud y, para mi sorpresa, resultó que este amigo mío, Alberto Polo Positivo, sabía un montón de cosas, muchas más de las que yo me imaginaba, acerca de bicicletas.

Y fue tanta la influencia que tuvo en mí, que cuando volví a tener inquietudes con respecto al tema de las bicicletas, recurrí nuevamente a él, sin dudarlo.

Una persona influyente tiene la capacidad de generar un cambio de opinión.

Los conceptos de popularidad e influencia tienes que tenerlos bien claros para saber diferenciarlos y aprovecharlos bien. En el caso que te comentaba de mi amigo Alberto, su opinión fue muy importante para mi y me hizo tomar la decisión de hacer algo. Y mi decisión no tuvo que ver con la popularidad de Alberto, ni con cuántos seguidores tiene en su cuenta de Twitter, ni nada por el estilo.

Mi decisión se basó en que le tengo confianza y que, cuando conversamos del tema de las bicicletas, demostró saber un montón.

La popularidad no determina la influencia.

Como lo ves, la influencia está fuertemente unida a dos elementos que vale la pena mencionar:
  • Confianza: Es obvio que para que una persona pueda influir en ti, tiene que haberse ganado tu confianza. Si no existe la confianza, esa persona no podrá ejercer en ti ningún tipo de influencia.
  • Autoridad: El conocimiento que dicha persona demuestre tener acerca de un tema determinado.
Y aunque es muy importante tener autoridad en un tema específico, demostrando conocerlo y manejarlo apropiada (y demostrablemente), si es una persona a la que no le tienes confianza, es como si no pasara nada.

En Internet abundan las listas que nombran a las personas más influyentes, como es el caso en el artículo que te incluyo al final de este post. Sin embargo, es importante saber distinguir que una persona “popular”, no es necesariamente influyente en un tópico específico.

Puede que sea muy querida, nombrada, mencionada y retuiteada, pero eso no necesariamente es un índice cierto de influencia.

¿Qué importancia tiene para tu producto una persona influyente en tu industria?

Y es aquí donde puedes ver la importancia de conocer la diferencia entre Popularidad e Influencia: Una persona que es influyente dentro de tu industria puede crear una corriente de opinión favorable hacia tu producto y esto derivar en más ventas. Punto.

Ten en cuenta que, si tu producto es realmente bueno, ofrece valor, es distinto de lo que ofrecen los demás, a una persona influyente le interesará conocerlo y hablar de él con los demás.

Es un intercambio mutuo: La persona influyente gana en conocimiento de su industria al hablar de un producto novedoso que tal vez pocas personas conocen, y tu producto se beneficia al contar con el aval de una persona influyente. Como dicen los angloparlantes: Una situación “ganar-ganar”.

Lo mismo, no necesariamente ocurre con una persona que sea solamente popular.

Te dejo abajo el vínculo al artículo en inglés de Douglas Karr, en Social Media Today, que desarrolla este tema de forma magistral, utilizando un lenguaje muy llano y sencillo.

Y ahora que hemos hablado de Popularidad e Influencia, ¿cómo planeas utilizarlas para promover tus productos o servicios?

Lectura Recomendada:
We Should Stop Saying Influential When We Mean Popular

Desde estos vínculos puedes ir directamente a las partes II y III de este post:
Popularidad e Influencia en Redes Sociales (Parte II): Escoge Lo Que Te Sirve y Lo Que No.
Popularidad e Influencia en Redes Sociales (Parte III): Crea Tu Propia Voz.

Artículo Relacionado:
Correspondencia e influencia: ¿Por qué compartimos contenidos?



lunes, 21 de enero de 2013

Cómo Asegurarte de que Tu Negocio es Rentable, de una Manera Sencilla.

¿Estás ganando dinero?
¿Qué idea tienes de un negocio rentable?¿Eres de los que piensa que un negocio, para ser rentable, tiene que ser grande, tener varias oficinas o una nómina grande?

Y aún cuando mi objetivo no es hacer aquí un tratado acerca de la rentabilidad de un negocio desde el punto de vista conceptual, ya que no es mi especialidad profesional, como emprendedor que he sido, sé que es tremendamente importante saber el significado de “rentabilidad” del negocio, para poder gestionarlo adecuadamente y tomar las decisiones que haga falta tomar, en el momento oportuno.

Habiendo hecho esta aclaratoria, quiero revisar contigo un poco el concepto de “rentabilidad”, porque ocurre con frecuencia que los conceptos se mezclan, y se confunde exitoso con rentable; rentable con facturación; facturación con volúmenes, y todo esto lleva a muchos empresarios a perseguir objetivos muy buenos, pero que no se han planteado de la mejor manera posible.

Vamos a comenzar por el principio: ¿Qué significa “rentable”?

Según el Diccionario de la RAE:

“Rentable” significa “Que produce renta suficiente o remuneradora” y por “remuneradora” se entiende algo que “genera ganancia”. Y según la Wikipedia, la “Rentabilidad” es la capacidad de producir o generar un beneficio adicional sobre la inversión o esfuerzo realizado.


Si te fijas, la definición es muy sencilla: Un negocio rentable es uno que produce ganancia. Y será más o menos rentable, según produzca más o menos ganancia con respecto al dinero o esfuerzo invertido.

Ahora te quiero mostrar cómo el tema de “rentabilidad” provoca confusiones.

Hablemos de una empresa grande, con una nómina millonaria, cientos de empleados, oficinas muy amplias, que factura en un año 200 millones de euros, tiene unos gastos de 175 millones y genera una ganancia neta de 25 millones de euros. Nada mal, ¿verdad? Son números muy interesantes, grandes, impresionantes.

Comparémosle entonces con una pequeña empresa local, que factura tan sólo 150 mil euros al año, tiene costos por el orden de 100 mil y genera solamente 50 mil euros de ganancia al año.

¿Cuál sería para ti el negocio exitoso?¿cuál percibirías como más rentable?

A primera vista, te podrías dejar impresionar por los grandes números y una ganancia anual de 25 millones de euros. Y realmente lo son, pero representan una rentabilidad de tan sólo un 14%.

¿Cómo calcular este porcentaje?: Simplemente tomas la ganancia que obtuvo el negocio, la divides entre sus costos y lo multiplicas por cien. Si haces el mismo cálculo para el pequeño negocio local, ¿qué obtienes como resultado?

Pues resulta que el pequeño negocio local, con unos números pequeñitos, tiene una rentabilidad del 40%. ¡Casi tres veces más que la gran empresa!

¿Qué significado tiene esta comparación para ti?

Primero que nada, que los números pueden crear en ti una falsa ilusión: El hecho de facturar millones de euros, no representa necesariamente a una empresa exitosa y rentable.

Segundo, que tu negocio será más o menos rentable, según sea la ganancia que produce, nada más que eso. En esto no influye en lo absoluto el tamaño de tu negocio, ni la cantidad de empleados que tengas, ni los metros cuadrados de oficina que ocupes.

Es un tema de números nada más y se puede calcular de una manera muy sencilla:

  • Calcula tus ventas totales en un período específico.
  • Suma todo el dinero que gastaste operando tu negocio durante el mismo período.
  • Resta de tus ventas los costos para obtener tu ganancia neta.
  • Divide tu ganancia neta entres tus costos, multiplica por cien, y ese es el índice de rentabilidad de tu negocio, de una manera doméstica y muy sencilla.

Si el resultado es positivo, vas por buen camino y estás ganando dinero. Si no es positivo, es entonces momento de tomar decisiones y revisar que puede estar fallando.

Hace un tiempo publiqué un artículo en el que decía que los negocios deben guiarse por números y no por emociones. La cantidad de esfuerzo que le pones, la cantidad de horas que trabajas, todas las ideas que pongas en marcha, absolutamente todo lo que hagas se justifica y tiene sentido solamente cuando tu negocio es rentable, y no de otra manera.

No caigas presa de la ilusión de los números, del tamaño o de las apariencias. Hasta el más pequeño de los negocios puede ser extraordinariamente rentable, si los números se llevan de manera adecuada.

Recuerda que un negocio es más rentable no porque factura más, sino porque genera más ganancias.



Artículo relacionado: Cobrar el precio justo: La regla más importante de los negocios.
Lectura recomendada Definición de Rentabilidad y Cómo Calcular El Punto De Equilibrio De Su Negocio



lunes, 14 de enero de 2013

Redes Sociales: Cómo Destruir Una Relación En Menos De 24 Horas.

¿ Destruimos o Construimos?
Las redes sociales son un vehículo sumamente potente para ponerte en contacto con posibles clientes para tu negocio o empresa, ofreciéndote incluso la oportunidad de dirigirte a industrias específicas o personas influyentes dentro de la industria de tu interés.

Todo es cuestión de buscar lo que necesitas de manera adecuada y de que tengas paciencia para entablar y llevar adelante contactos realmente efectivos.

De las redes más conocidas, Twitter es la más sencilla de utilizar porque los perfiles son abiertos y basta con que sólo escribas el nombre del manejador de la persona que te interesa, twitearle y de allí en adelante hacer la conexión.

De todo, lo que menos abunda es la paciencia.

Sin embargo, al ser tan sencilla, puedes cometer el error de lanzarte de manera agresiva en la búsqueda de nuevos prospectos o personas muy influyentes que pueden darle a tu producto una extraordinaria visibilidad.

Antes de utilizar las redes para buscar nuevos prospectos, debes asegurarte de que todo tu departamento comercial, incluso tu mismo, tienen las cosas bien claras y que has establecido con ellos una estrategia concreta para llevar adelante la tarea de prospección, de forma que no vayas a destruir relaciones en lugar de construirlas.

Antes que nada, ten la paciencia necesaria para hacer las cosas bien.

Un claro ejemplo de cómo no debes hacer las cosas.

"Social Selling On Twitter Blackout"
"Social Selling On Twitter Blackout"

La foto que te incluyo arriba te muestra como el representante de una empresa “X”, quemó la posible relación con una persona muy influyente dentro de su industria, prácticamente de un día para otro. El intercambio va como sigue:

  • El representante retuitea el contenido publicado por Robert Trenson, una persona muy influyente dentro de su negocio.
  • Trenson le agradece el retuit y cordialmente se ofrece para brindarles ayuda si fuese necesario.
  • El representante inmediatamente le contesta a Robert, ofreciéndole una demostración de su producto.
  • Robert, muy amablemente, le recomienda al comercial que se ocupe primero de conocerle un poco, que invierta tiempo en desarrollar la relación ANTES de querer venderle su producto.

Y en tan sólo dos interacciones, una relación que pudo haber arrancado con muy buen pie, en un ambiente cordial y de buen rollo, por la impaciencia de un representante comercial, se va por el drenaje.


¿Cómo pudo haberse hecho de mejor manera?

La respuesta te la dá el mismo Robert en su mensaje. Si el representante de la empresa “X” se hubiera tomado el tiempo para indicarle a Robert el porqué le había retuiteado, la razón de su interacción o manifestar la simple intención de abrir una relación para conocerse mutuamente, tal vez la historia habría tenido un final feliz, o quizás menos embarazoso.

Un pequeño intercambio, tal vez algo como lo siguiente:

  • “De nada, Robert. Nos encanta el contenido que publicas porque aporta mucho valor para la industria en la que se mueve nuestra empresa”, o quizás algo como...
  • “De nada, Robert. A nuestra empresa le interesa mucho el tema que trataste en este post. Tal vez podamos conversar un poco acerca de ello”

Algo que sencillamente hubiese demostrado un interés en desarrollar la relación un poco más, en llegar a conocer a la otra persona un poco, habría sido suficiente.

Sin embargo, ante el imperioso deseo de promover un producto o servicio, se olvida el hecho de que las redes sociales tienen una dinámica diferente, que lo importante es la relación, que si se puede vender pero que la estrategia debe ser un poco distinta.

¿No te parece que hubiera sido mucho más elegante utilizar un acercamiento diferente? ¡Seguramente hubiera sido más efectivo!


Artículo que inspiró este post: An Example of Social Prospecting Gone Wrong
Artículos relacionados: El valor de las relaciones: ¿Qué puedes esperar de los medios sociales?

lunes, 7 de enero de 2013

No Es Lo Mismo Ser Un Emprendedor Que Un Aventurero.

¿Eres un emprendedor o un aventurero?
Ni tampoco es lo mismo emprender una aventura que aventurarse en un emprendimiento. Aunque pareciera ser un juego de palabras que no tiene mayor importancia, no es así.

Seguramente tu también, como buen emprendedor que eres y como dueño de tu propio negocio, habrás asistido a diversos cursos, seminarios y charlas para emprendedores. ¿Te has fijado que se hace mucho énfasis en que debes sentir pasión por lo que haces, que debes tener mucha ilusión, trabajar muy duro, mantener un espíritu innovador, que no te detengas ante nada?

¿Te has fijado cómo se hace énfasis en el hecho de que, para emprender, no hace falta siquiera tener capital, o incluso en algunos casos, se le resta importancia al hecho de tener un plan? A veces pareciera que para emprender solo hace falta tener ganas.

Y quiero detenerme en estos dos puntos, porque creo que vale la pena que conversemos un rato acerca de ellos: el dinero y el plan.

Emprender sin dinero, implica que vas a pasar trabajo sin necesidad.

En muchos casos se dice que los jóvenes no necesitan financiamiento para emprender nuevos negocios, por el hecho de no tener hijos, no tener obligaciones financieras, o simplemente vivir aún con sus padres.

Se entiende que un joven sin hijos, tenga una menor carga financiera. Hasta ese punto, vamos bien, pero ¿quién dijo que un joven que vive aún con sus padres no tiene financiamiento?,¿qué pasa con el dinero que gastan los padres en pagar los recibos de luz, de teléfono, alquiler, comida, etc...?¿No es esa una forma de financiar los gastos de una empresa que comienza operando desde casa?

En estos casos, es valioso que pongamos los puntos sobre las íes, antes de que vayamos a estar alentando a los chicos recién salidos de la universidad a lanzarse al mundo de los negocios con mucha ilusión y sin un centavo en el bolsillo.

Lo más seguro es que su idea, que pudo haber sido extraordinariamente buena, no vea la luz, por el simple hecho de haber seguido un mal consejo. Y eso le ha pasado ya a más de uno.

No tener un plan, es no tener un rumbo, es no tener una guía.

Nadie, en su sano juicio, decide un día irse de aventura sin por lo menos preparar una mochila con una botella de agua y algo para picar, o incluso tener un mapa o una idea medianamente clara de lo que le espera.

Eso es tener un plan. No sé si a ti te ha sorprendido igual que a mi, pero en muchas de las charlas que he asistido no se menciona en lo absoluto la necesidad de hacer un plan, aunque sea un bosquejo sencillo de lo que tu negocio va a ser, del cómo va a funcionar, de las cosas que vas a necesitar, lo que llaman "El plan en la servilleta".

Está claro que es sumamente importante mantener una actitud positiva y proactiva, tener ilusión, amar lo que haces y la idea que tienes para tu negocio. En eso estamos cien por ciento de acuerdo, pero también es necesario tener un plan de negocios, sencillo, breve, en el cual analices por lo menos los elementos claves, ¿recuerdas?: fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas.

Te aseguro que haciendo este breve ejercicio, te sentirás mucho más tranquilo y podrás gestionar tu negocio de manera más efectiva.

¿Qué puedes hacer entonces para ser realmente un emprendedor y no un simple aventurero?

  • Primero que nada, establece con claridad a dónde quieres llegar y cuánto tiempo quieres demorarte en ello. El “hacia dónde” es importante para asegurarte de que todas tus acciones te llevan en esa dirección. El “cuanto tiempo” es igualmente importante, porque te permite cambiar de rumbo si es necesario o te estás demorando más de la cuenta.
  • Asegúrate de contar con dinero suficiente para cubrir tus gastos, por lo menos, por los dos primeros años. Si esto es imposible, trata de que sea por lo menos los primeros 12 meses. Si no lo haces, tu emprendimiento dependerá de las ventas que hagas y cualquier fluctuación del negocio te pondrá en grave peligro. OJO: ¡Si vives aún con tus padres, la financiación la tienes semi-aprobada! :-D
  • Haz un plan concreto de cómo vas a conseguir tus clientes, tu fuente de dinero. Una idea ejemplar no se convierte en un tremendo negocio hasta que no logra que los clientes potenciales la compren, sea la idea que sea.
  • Define con claridad que vas a hacer y las decisiones que vas a tomar a medida que tu negocio crece. Muchas veces ocurre que el crecimiento de tu negocio llena tus bolsillos, pero no genera crecimiento real. Asegúrate de que es al revés: Crece primero y luego aumenta el dinero que entra en tus bolsillos progresivamente.

Ser emprendedor es una aventura maravillosa, siempre y cuando se lleve a cabo con un mínimo de sentido común. No conviertas tu emprendimiento en una pesadilla, ni dejes que tu idea maravillosa muera, por no habértela tomado un poquito más en serio.

Artículo relacionado: Libera Todo Tu Potencial: Atrévete a Soñar en Sólo 7 Minutos.





domingo, 6 de enero de 2013

2013 Será Un Año De Cambios Positivos

Y los cambios comienzan por casa, como siempre. Si te fijas, he añadido algunas cositas nuevas al blog, para que tu experiencia con él sea mucho más tranquila y puedas tener un acceso sencillo a información importante.

¿Quién soy y cuál es la misión de este blog?

Pues ahora, esa información se encuentra en dos pestañas nuevas, en la barra de navegación superior. La primera es "Misión y Visión" donde conocerás un poquito más acerca de este blog, de lo que quiere ser para ti y hacia donde se dirige.

La segunda es acerca de este, tu servidor, quien escribe el blog. Le puse como nombre, "Conozcámonos" porque, justamente, quiero que no sea solamente para que tu sepas de mí, sino tener yo también la oportunidad de conocerte mejor.

¿Quieres leer estos artículos en Inglés?

Si te interesa practicar el idioma, o simplemente curiosear un rato más, el vínculo para la versión de este blog en inglés está ahora incluido en la barra de navegación superior. Se llama "English Version" obviamente.

¿Quieres que nos conectemos en LinkedIn?

Ahora es mucho más sencillo. El vínculo está incluido en la barra lateral izquierda, justo debajo de donde aparece el vínculo a Puromarketing.

Y eso es básicamente todo, unos pequeños cambiecitos que le estoy dando al blog, que ya en 2013 cumple su segundo año de vida gracias a ti y por ti.

Gracias por las visitas (que siempre son importantes), gracias por los comentarios (que son aún más importantes) y gracias por el apoyo, por el cual te estaré por siempre agradecido.

¡Feliz día!

Joel Pinto