lunes, 26 de noviembre de 2012

¿Puede La Artesanía Ser Social?

Hablando con Ana García, Artesana del Jabón.


¿Puede la artesanía ser Social?
Hace algún tiempo coincidí con Ana, una vecina del barrio con la que de vez en cuando comento sobre su actividad como emprendedora.

Ana se dedica a la elaboración de jabones artesanales y, como sabe que ando en cosas de informática, siempre me cuenta lo que nos suelen decir todos que saben que estamos en ese mundillo: que si el ordenador va lento que, un día sin hacer nada el ordenador se puso tonto. Vamos, lo normal en este tipo de situaciones.

En una de las últimas charlas que tuvimos, durante una comida con otros amigos, surgió el tema de las redes sociales y Ana comentaba que no les encontraba sentido, que sí, que estarían bien y todo eso, pero que le gustaba más la relación directa en la calle, que eso del chat y estar todo el día en el ordenador no le iba, y mucho menos contar  todo lo que hacía a diario. ¡Vamos, si cuando se cruzaba con la vecina un par de veces seguidas ya le decía que iba con prisa para que no le preguntase más de la cuenta sobre su vida privada!

El caso es que en esa conversación a “multitud” unos defendían la presencia en las redes, otros no, y al final cada uno se fue a su casa con su propia idea sobre el tema.

Así que en una de esas veces que nos encontramos y surgió de nuevo la conversación, le comenté:
-  Ana, te invito un vermut y de paso charlamos sobre redes sociales y artesanía del jabón, ¿te parece?
- Por mí de acuerdo Joaquín, pero no me vas a convencer. Ya sabes lo que pienso. - contestó Ana.
- Te aseguro, Ana, que lo último que quiero es convencerte de nada, solo charlemos, ¿ok?

Y así fue como iniciamos la conversación.

- Oye Ana, ¿Cómo empezaste con la actividad de fabricar jabones artesanales, o mejor dicho cómo empezaste a darlo a conocer?

- Pues ya lo sabes - comenzó Ana - Empecé con la actividad de una manera casual, hice un taller de elaboración de jabones y empecé a hacer mis pruebas. Cuando tuve un producto que me agradaba lo enseñaba a los amigos para que lo probasen y me diesen su opinión sobre la textura, el olor, que sensación tenían al usarlos. Es mas, les dije: ¡Que no son de adorno, eh! Usarlos que me interesa saber lo que os parecen.

- Esos, al principio, los fui regalando. - continuó Ana - Eran unas pruebas. Después, ellos me fueron diciendo lo que les gustaba y lo que no, y así fui mejorando el producto. Al principio les recibía en casa, pero luego ya contacté con la dueña de una pequeña tienda de decoración y hogar, y ella los vende desde ahí.

- ¡Ajá! Creo que también vas a ferias de artesanía, a los pueblos de la zona, ¿no? ¿Qué te parecen esas ferias? La última ibas de lozana andaluza, si no me equivoco - sonrío yo.

Sí, era una feria de estas de tipo medieval - me responde Ana, sonriendo - A mi me gustan: Contactas con otros artesanos y luego nos pedimos los correos e intercambiamos ideas. Veo cómo decoran sus productos, como los promocionan en la feria y además es una manera de hablar con la gente que, aunque no generan muchas ventas, pero siempre te dan ideas y sugerencias, y para mi, eso es fundamental.

Saber lo que opinan de mi y de mi producto. Me ayudan a mejorar.

- Al final, Ana ¿la venta de donde te procede? - le pregunto yo.

- Fundamentalmente de la tienda, luego algún pedido que recibo por correo de la gente que me va conociendo y porque puse hace un tiempo una página web, ya sabes, de esas sencillas que se hace uno mismo, donde tengo lo que hago, fotos de algunas presentaciones de los productos, una dirección de contacto, el teléfono el email y poco más. Pero Joaquín, ¿no íbamos a hablar de redes sociales?

- Claro, Ana, estamos hablando de redes sociales. Imagina por un momento que estamos en esa Feria de artesanía que comentabas antes. ¿Qué ves? - le pregunto.

- Pues los puestos de los artesanos exponiendo cada uno sus productos.

- Perfecto.Verás que hay mucha gente en la plaza, algunos son amigos personales tuyos y se interesan por Ana la persona, pero otros que no te conocen, se interesan por los productos que vendes y manufacturas.

- Si, es cierto. Es más, hay uno que es un seguidor de las ferias y coincidimos en muchas ocasiones, aunque también es cierto que no tengo una relación personal de amistad con él. Eso si, siempre se interesa por mis productos y charlamos un rato sobre ellos y la forma en que los confecciono.

Ya estamos hablando de una red social: personas que se comunican entre sí.

- Vosotros y todos los que ocupamos la plaza, estamos representados en esa red por nuestros perfiles y estamos interconectados por la amistad en el caso de que nos conozcamos y nos llamamos amigos, o por algo que nos interesa, como es en este caso tu producto.  Así ocurre en Facebook, que sería la feria, dónde te conectas con tus amigos de verdad porque los conoces, y hay personas que se conectan contigo, porque les interesa lo que haces, cuando tienes una página de negocio.

Hay otras redes también, como Twitter y Pinterest por ejemplo, en las que las personas se conectan de distintas maneras. Twitter, como suelo decir, es un gorjeo de pajarillos en el parque, todos trinando al tiempo sin dirigirse a nadie en concreto, pero que sirve para difundir de un modo rápido mensajes cortos. En Pinterest, se utilizan más las imágenes que las palabras, pero como ves, todas las redes te sirven para transmitir información, interactuar y por tanto recibir ese feedback que tanto necesitas para tu negocio.

- ¿Sabes? Me has convencido. ¡Quiero estar en las redes sociales! Me parece un buen medio para dar a conocer el negocio y además poder recibir los comentarios y críticas de mis clientes y amigos. Sin esa información es muy difícil mejorar y avanzar en el negocio. ¿Cuando empezamos?.

Y es así, como Ana, la artesana del jabón, inicia su viaje a través de las redes sociales, creando una extensión para su negocio, abriendo una “plaza nueva” en la cual encontrarse con sus clientes y amigos, para conocerlos e interactuar con ellos, y aprender de ellos como crear un producto mejor.

y tú, ¿cuando te lanzas finalmente a este nuevo y apasionante mundo de lo social?


Autor: Joaquín Gómez Moreno
Quimico de formación profesionalmente dedicado a la consultoria en Sap Business One,  músico por vocación y actualmente  apasionándome en el mundo del Marketing digital y el Social Media como Community Manager. @gomezbar39



Artículo relacionado: El Valor de Las Relaciones: ¿Qué Puedes Esperar de Las Redes Sociales?



lunes, 19 de noviembre de 2012

De lo digital a la vida real: Una experiencia extraordinaria.

Por si tienes dudas acerca de lo que puede significar para tu negocio el meterse en este tema de las redes sociales y todas estas historias, te voy a contar una experiencia que viví el fin de semana pasado, cuando asistí al “Maratón Social Media”, organizado por Juan Merodio en el Hotel Convencion, en Madrid.

Todo comenzó mucho antes del evento.

Días antes del evento, los nervios comenzaron a dejarse sentir. Era un sensación rara: Le íbamos a dar vida real, a todas esas relaciones que habíamos desarrollado en un entorno digital. Íbamos a poder tocar, abrazar, escuchar y mirar cara a cara a todas esas "amistades digitales"

Conocer finalmente a todas esas personas con las que me he mantenido en contacto durante meses, por teléfono, por chat, por email, en facebook, compartiendo, twitteando, retwitteando, comentando nuestras publicaciones, en fin... era una sensación rara.


Comenzamos entonces a compartir, como los viejos amigos. Mensajes iban y venían. Contando las horas. Como dos personas que van a su primera cita, pero esta vez éramos casi treinta personas, quizás más.

Algunos venían de lejos, otros de más cerca. Yo manejé desde Alicante, cuatro horas y un poco más para conocer a mis amigos hasta entonces “virtuales”

Creamos un grupo en “Whatsapp” y nos hicimos compañía durante el viaje.


Salí de Alicante a las tres de la tarde, por carretera. Esperaba llegar a Madrid cerca de las 8 de la noche. Lo normal.

Para mi gran sorpresa, a las 4 y media de la tarde, me llega un mensaje al móvil: ¡Habían creado un grupo en Whatsapp para mantenernos todos en contacto y coordinar la llegada a Madrid y el encuentro para cenar!

Cada cierto tiempo, nos reportábamos, indicando posición y tiempo estimado de llegada a Madrid, y con chistes y cuentos nos manteníamos distraídos, al mismo tiempo que nos íbamos conociendo un poco más.

Finalmente el encuentro: ¡Los amigos digitales se “desvirtualizan”!


Y entonces llegó el gran momento. El encuentro. Las caras que hasta ahora sólo veíamos en los perfiles de redes sociales, se convirtieron en carne y hueso, personas reales, amigos.

No nos costó nada continuar las conversaciones que habíamos ya mantenido en las redes sociales por tanto tiempo, reímos, bromeamos, y mostramos la cara humana que hasta ahora nadie nos había visto.

Piensa por un momento que esas chicas que ves en la foto, ¡se están conociendo por primera vez!

¿Y cómo aplica todo esto a tu negocio?, ¿qué provecho le puedes sacar?

¡Pues es muy sencillo! ¿Te gustaría relacionarte con tus clientes de la misma manera?, ¿te gustaría tener un canal que te permitiera establecer con ellos relaciones de tú a tú, auténticas, animadas?, ¿te gustaría que tus clientes llegaran a tu tienda y se sintieran como en su propia casa, tranquilos y en confianza?

Pues ese es el gran beneficio que pueden tener para ti y tu empresa las redes sociales: Ayudarte a generar alrededor de tu empresa, tu marca y tu producto una comunidad entusiasta, comprometida, interesada, que reciba con alegría lo que tienes que ofrecer, que compre tus productos y que los recomiende a sus amigos, que te defienda cuando tienes problemas porque confían en que has hecho un buen trabajo.

Claro que la siguiente pregunta que te haces es: ¿Y cómo se logra eso?

Debes comenzar por entender que en las redes sociales las ventas no son un objetivo sino una consecuencia del trabajo bien hecho.
  • Busca dónde se encuentra tu audiencia, conéctate con ella y bájate del pedestal de la gran empresa que promueve sus productos.
  • Interésate por lo que hacen, busca conocer lo que les interesa, lo que no, déjate ver como una empresa social y no comercial, comparte temas de su interés, de manera auténtica y genuina. 
  • Involúcrate y dinamiza tu comunidad.
  • Genera oportunidades para conocerlos y que te conozcan ellos a ti. Deja a un lado la preocupación por vender, y concéntrate en desarrollar relaciones duraderas.
  • Muestra lo que ofreces, tu producto, tus servicios. Abre las puertas para que la gente pase y escoja lo que necesite, que compren lo que quieran sin que tú tengas que venderles nada.
Si haces las cosas bien, tus clientes se mantendrán en contacto contigo, como nos hemos mantenido en contacto los que nos conocimos el fin de semana pasado, e incluso hemos hablado de hacer negocios juntos!

¿Qué te parece?, ¿Te unes a esta gran experiencia?

Artículo relacionado: El valor de las relaciones ¿Qué puedes esperar de las redes sociales?



sábado, 17 de noviembre de 2012

Me niego a seguir diciendo “¡Es lo que hay!” y “¡Con la que está cayendo!”

¡No lo digo más!
Y tengo perfectamente clara la situación por la que está pasando el país y el mundo, más aún si te cuento que llegué a España hace apenas cuatro años (en Diciembre del 2008, para ser más específico), justo en pleno centro de la debacle económica y con la necesidad de comenzar de nuevo mi vida profesional y personal.

Sin embargo: ¡NO! 

Me niego a seguir haciéndome eco del negativismo, de la falta de ilusión, de la frustración, de la desesperanza.

No sé si te pasa lo mismo, pero resultan ya bastante cansinas las conversaciones centradas en el porqué la economía está como está, porqué los negocios quiebran, porqué no hay trabajo, y tantas otras cosas.

Las razones para todo esto son obvias y no requieren mayor explicación. Sin embargo, no creo que el invertir nuestro tiempo en conversar de manera tan frecuente acerca de lo mismo, resulte productivo ni para ti, ni para mí.

No he visto aún a nadie levantarse del piso diciendo que no puede hacerlo.

Muy por el contrario, solamente las personas que mantienen una actitud positiva y proactiva en todo momento, son las que usualmente salen adelante.

Porque su positivismo les permite ver la oportunidad en la crisis, el sol después de la lluvia, la caminata después de la caída.

Ejemplos abundan en el mundo de países que han pasado por situaciones verdaderamente catastróficas (los Estados Unidos y el atentado de la Torres Gemelas en el año 2001, el tsunami de Japón en el año 2011 y, por si fuera poco, un posterior accidente nuclear, y un largo etcétera).

Sería fácil para las personas que han vivido situaciones críticas como estas, encontrar múltiples excusas para no salir adelante, pero la realidad en general es que no ha sido así.

El cambio necesariamente comienza por un cambio de actitud.

¿Cuéntame de qué nos sirve seguir buscando culpables de la crisis que nos atormenta?. ¿Nos ayuda a mejorar nuestra situación de vida?, ¿a conseguir un trabajo?, ¿a vivir más felices?

Pareciera que cuando decimos que el cambio comienza por un cambio de actitud, no nos lo creemos completamente, cuando es una realidad tan grande como la más grande de las realidades.

Recientemente escuché a alguien decir que el cambio comienza cuando tomas decisiones, y realmente no es así: El cambio comienza cuando tomas la decisión de cambiar eso que no está bien o que quieres mejorar,  y haces algo para lograrlo.

¿Cuántas personas te han dicho que van a dejar de fumar?¿Cuántas lo han hecho?

Para salir del hueco, hay que decidirse a hacerlo y luego comenzar a treparse por la pared.

Quiero compartir contigo este vídeo, a modo de reflexión.



¿Cuál es la diferencia entre él y tu? Seguramente a Tony le sobrarían las razones para quejarse, para desanimarse y tirar la toalla. Para quitarse la vida incluso, pero no lo hizo.

Persevero en su optimismo. Se mantuvo firme en todo momento, incluso en los más difíciles, y lo logró.

Si él pudo hacerlo estando tan físicamente disminuido, ¿qué te detiene a ti?, ¿qué nos detiene como sociedad?, ¿cómo país?

Todas las cosas cambian, cuando las ves desde el punto de vista positivo. ¿No te parece? Por favor, no sigamos atrapados por el "Es lo que hay" y "Con la que está cayendo".

¡Tu te mereces mucho más!


lunes, 12 de noviembre de 2012

Redes Sociales: De la Conversación a la Venta en 6 Sencillos Pasos.

Una estrategia de escucha efectiva en Social Media
¿Estás escuchando con atención?
Muchos quebraderos de cabeza ocurren al no poder definir con claridad un camino para convertir un prospecto conseguido en social media en comprador de los productos que nuestra empresa representa.

Algunas veces, la empresa se pierde en la publicación de actualizaciones y contenido, unos más promocionales que otros, otros más enfocados hacia el cliente, se responden comentarios, se agradecen las menciones positivas, y así va pasando el tiempo sin que logren concretarse nuevos negocios que, a fin de cuentas, es el fin último de toda estrategia de marketing.

La semana pasada me encontré con esta infografía que lo explica con una claridad envidiable. Me tomo la libertad de compartirla contigo, seguro de que te permitirá ver con absoluta claridad cómo aprovechar tu presencia en redes sociales con más efectividad y conseguir ventas.

En el ejemplo que tomaron para hacer la infografía, la empresa fabrica zapatos para deportistas, en este caso, modelos especiales para maratonistas.

De la conversación a la venta en 6 sencillos pasos.




  1. Identificar conversaciones relevantes e información de interés: En este caso, la empresa se mantiene a la escucha en las redes sociales, e identifica a las personas que están hablando de su próxima participación en un maratón. 
    • La fórmula es muy simple: Si va a correr un maratón, es un prospecto interesante para comprar un nuevo par de zapatillas especiales.
    • Se investiga acerca del evento específico y se determina una “línea de tiempo” (en este caso faltan 9 meses para que se realice el maratón) entre el inicio de la conversación y la realización del evento como tal.
  2. La empresa comienza a seguir los hilos de las distintas conversaciones que se producen en torno al evento y a los usuarios involucrados en ellas.
  3. Estrategia de contenido relevante: La empresa comienza a publicar información con consejos y sugerencias acerca de programas de entrenamiento para maratones. Los corredores, al estar ya planificando su participación en la carrera encuentran el contenido publicado por la empresa, les resulta interesante y se conectan con ella a través de redes sociales.
  4. La empresa invita a esta nueva audiencia a unirse a su boletín de noticias para recibir consejos y sugerencias acerca de cómo deben entrenarse para el maratón, cómo aumentar su rendimiento, cómo evitar lesiones y, en definitiva, les ofrece información relevante para el cliente potencial, añadiendo valor a la relación y enganchándose emocionalmente con el futuro prospecto. A través del boletín de noticias, se obtiene la información de contacto del cliente potencial.
  5. Campaña de promociones especiales e incentivos: Justo cuando los corredores comienzan a prepararse para iniciar sus entrenamientos, la empresa les envía cupones con incentivos y descuentos especiales para la compra de las zapatillas de maratonista.
  6. Seguimiento de la experiencia del cliente tanto con el producto como durante la realización de la carrera. En este caso, simplemente se trata de llevar la relación un paso más allá de la compra del producto y potenciar la fidelización del cliente.
Este último paso se lo agregué yo, y variará según sea el tipo de producto o servicio que estés ofreciendo.

Aunque las redes sociales no son para vender, deben abrirte oportunidades.

Fundamentalmente la idea del último paso es fortalecer la fidelización del cliente, mostrándole un poco que la intención de la empresa no era únicamente realizar la venta de las zapatillas, sino de asegurarse la total satisfacción del cliente.

Incluso, si existiera la posibilidad de invitarlos a compartir su experiencia con el producto a través de las redes sociales, todo quedaría de maravilla.

Es importante que en tu estrategia de marketing en social media, puedas identificar este camino de la conversación a la venta con claridad, para que no pierdas el tiempo sin necesidad y puedas realmente sacarle provecho a todos tus esfuerzos y tu presencia digital.

Más abajo te dejo el vínculo para el artículo original y la infografía.

Dónde puedes localizar la infografía?: How to Effectively Listen on the Social Web
Artículo relacionado en este blog: El valor de las relaciones: ¿Qué puedes esperar de los medios sociales?





lunes, 5 de noviembre de 2012

Aprende a jugar con el dinero que realmente te pertenece.

Aprendiendo a jugar con el dinero que te pertenece
¿Sorprendido?
Desde que el mundo es mundo, y mucho antes de que los negocios se hicieran tan complejos como lo son hoy en día, existía una ecuación fundamental que hacía que todo funcionara de la mejor manera:

Ganancia = Ventas - Costos

Y mientras esta fórmula tan sencilla era respetada y utilizada como guía, las cosas funcionaban muy bien: Tenías un producto que te costaba producir 50 euros, lo vendías por 75, te quedaban 25 euros de ganancia. Y ese es el dinero que tenías y que podías manejar. No más de allí.

Y es una fórmula que sigue siendo realidad hoy en día tanto en tu pequeña empresa, como en las empresas más grandes del mundo, aunque ahora para realizar el cálculo se tomen en cuenta muchísimos otros elementos.

¿Cuánto te cuesta realmente producir tu producto?

En muchos casos, aunque pareciera un concepto tan elemental que no necesita explicación, el costo de tu producto va mucho más allá del costo de la materia prima más el dinero que pagas por la manufactura propiamente dicha.

El alquiler de tu local, el dinero que pagas por electricidad, teléfono, Internet  tu sueldo y el de tus empleados, y muchísimos otros gastos adicionales, deben ser incluidos como parte de los costos de tu producto, y todos ellos suman.

Y es importante que lo tengas en cuenta, porque todo lo que no incluyas dentro del costo de tu producto para luego calcular el precio de venta, va a salir del único sitio posible: de tu ganancia.

Fíjate que la fórmula se mantiene igual: Ganancia = Ventas - Costos.

¿Y a qué precio tienes que vender entonces tu producto?

Sencillamente se trata de evitar sorpresas. Si incluyes dentro de los costos de producir tu producto, todo el dinero que te cuesta realmente producirlo y luego le agregas el margen de ganancia que esperas tener, sabrás entonces con mayor certeza a qué precio debes vender tu producto o servicio.

Y sabrás también a que precio NO debes, ni puedes venderlo, que es incluso más importante aún, porque muchas veces ofreces incentivos y descuentos sin darte cuenta de lo mucho que pueden afectar tu ganancia.

Si, por ejemplo, te acercas a una librería para comprar un paquete de papel A4, en el precio que estás pagando en el mostrador, están incluidos todos los costos en los que incurre el fabricante para hacer llegar a tus manos ese paquete de papel. Estás pagando, incluso, hasta por el camión en el que fueron llevados a la tienda.

Para muchas personas este concepto ampliado de “costo de un producto” es una sorpresa y no logran verlo con claridad.

Es por ello que son muchos los casos de empresarios que llegan a fin de mes con la creencia de haber tenido un cierre exitoso porque vendieron mucho y resulta que, a final de cuentas, los números no son lo que ellos esperaban o, incluso, terminan hasta perdiendo dinero.

¿Qué tienes que hacer para ganar dinero?

Si te fijas en la fórmula que inicia este artículo, la única forma posible de ganar dinero es producir más dinero del que gastas (ventas > costos).

Es necesario que aprendas a jugar con el dinero que realmente tienes, y es por ello que resulta tan importante que tengas esta fórmula en mente día a día durante la gestión de tu negocio, sea del tamaño que sea, vendas el producto o servicio que vendas.

Bueno, tal vez no deba exagerar tanto y decir día a día, pero si definitivamente es una ecuación que debe regir tu gestión empresarial.

Si en algún momento, el dinero que estás ganando comienza a disminuir solamente puede deberse a:
  • Un aumento de los costos.
  • Una disminución de las ventas.
  • Una combinación de ambos.
Ya sabiendo esto, tendrás entonces la oportunidad de tomar las decisiones adecuadas para seguir ganando dinero (o no seguir perdiéndolo) y, de esta forma, no te sorprenderán los altibajos normales del mercado.

En tu caso, ¿sabes cuánto dinero te cuesta la operación de tu negocio cada mes?, ¿cuánto te cuesta diariamente? ¿Sabes cuánto dinero estás ganando aún antes de reunirte con tu asesor o el contable?

Artículo relacionado: El desafío de nuestros días: De la abundancia a la escasez.